Pese a las protestas argentinas, la Ocean Guardian comenzará a perforar en busca de crudo desde el próximo domingo. Permanecerá en las islas al menos seis meses, trabajando para tres compañías que ganaron licitaciones de los kelpers
El próximo viernes llegará a las Islas Malvinas la plataforma semi-submarina Ocean Guardian y dos días después estará en condiciones de comenzar con las perforaciones que determinarán si existe o no petróleo en la zona.
El consorcio integrado por Falkland Oil & Gas y la australiana BHP Billinton anunciaron el alquiler de la Ocean Guardian para realizar los trabajos, que fueron licitados hasta antes de la mitad de 2010.
La misma plataforma había sido alquilada por Desire Petroleum y Rock-hopper Exploration, las otras empresas que trabajan en la zona, donde se calcula que la actividad se desarrollará durante unos seis meses.
La plataforma Ocean Guardian fue alquilada inicialmente por Desire Petroleum, otra de las empresas que buscarán hidrocarburos en el archipiélago. Luego lo hizo Rock-hopper Exploration y una vez que termine sus sectores será el turno de Falkland Oil & Gas-BHP Billinton, con lo cual se estima que la plataforma permanecerá activa en la zona por lo menos durante seis meses.
Lejos de espantar a los inversores, hasta ahora, las amenazas diplomáticas del gobierno argentino no han surtido el efecto deseado. La Cancillería anunció la semana pasada que hará una presentación ante las Naciones Unidas para protestar por la licitación que hicieron los kelpers, amparados por el gobierno británico, sobre recursos que la Argentina reclama como propios y están en medio de una disputa de soberanía.
Los números son contundentes. En noviembre pasado Falkland Oil & Gas recaudó 50 millones de libras esterlinas (aproximadamente 78 millones de dólares) para licitar la exploración en el archipiélago.
Frente al avance de las tareas de exploración, la estrategia del Gobierno, tal como publicó El Cronista, es dificultarle a las empresas que operen en Malvinas cualquier tipo de logística que necesiten para la actividad petrolera en el sur, como sucedió hace unos días, cuando la Cancillería impidió el embarque de tubos sin costura en el puerto de Campana a una nave que provenía de las islas.
Lo cierto es que a partir del viernes próximo, cuando la plataforma arribe a 160 kilómetros al este del archipiélago y se prepare para su primera perforación, comenzará una escalada diplomática que enfrentará duramente a Londres y Buenos Aires, ya con un hecho y una violación de soberanía consumada.
El gobierno de Gordon Brown no tiene dudas. De hecho, el primer ministro británico, en un mensaje a los malvinenses, dejó en claro que su gobierno ‘apoyará la exploración petrolera‘.






