Una mujer de 69 años fue rescatada este viernes bajo los escombros en Puerto Príncipe, el mismo día en que la ONU decidió suspender las búsquedas y concentrar a sus equipos de auxilio en la ayuda por considerar que no había esperanzas de encontrar más supervivientes.
A partir de ahora, diez días después del sismo del 12 de enero que devastó Haití, los grupos de auxilio con equipamiento liviano, que trabajaron entre los escombros, dejarán el paso a grúas y topadoras.
Esta es una señal inequívoca de que para la ONU llegó el momento más temido para los parientes de los desaparecidos, sin expectativas de encontrar más personas vivas bajo lo que queda de casas, hoteles y otros edificios.
La mujer rescatada se encuentra en grave estado y los médicos afirmaron que "existen pocas esperanzas" de que sobreviva, informó la televisión Sky News en su sitio on line.
Hasta ahora, 43 equipos de expertos procedentes de todo el mundo obtuvieron resultados juzgados excepcionales, logrando extraer a 121 personas vivas de entre los escombros.
Es una cifra récord para situaciones semejantes, subrayaron en Ginebra expertos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), que desde el momento del primer sismo trabajan ininterrumpidamente en las ayudas a Haití.
Sin embargo, la ONU puntualizó en Ginebra que la última decisión en cuanto a continuar o no la búsqueda de eventuales supervivientes corresponde sólo al gobierno de Haití.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, informó que son al menos 70 los muertos de la ONU hasta ahora entre personal civil y militar.
Mientras tanto, un nuevo sismo fue advertido este viernes en Puerto Príncipe, que sucedió a los registrados el jueves, el más fuerte de los cuales fue de 4,8 grados en la escala Richter.
En tanto, el presidente de Haití, Rene Preval, admitió la existencia de falta de coordinación en las ayudas que llegan al país:"Aquí no se sabe quién hace qué cosa", fue la frase que utilizó para ejemplificar la situación.






