Una ex secretaria hispana de una escuela demandó al sistema escolar más grande de Carolina del Norte porque la directora del plantel prohibió que hablara español con los padres que no dominan el inglés.
Ana Ligia Mateo, de origen nicaragüense, entabló una querella civil contra el Sistema Escolar de Charlotte-Mecklenburg (CMS), con 133,664 estudiantes de los cuales 21,252 son hispanos, por violación a sus derechos civiles.
Este incidente, que se dio a conocer la semana pasada, ocurrió cuando también un comité designado por la Junta Escolar de CMS recomendó la contratación de más personal bilingüe para traducir a padres que no hablan inglés.
Ana Ligia Mateo que había sido contratada en agosto de 2006 como secretaria bilingüe en esta escuela, entabló la querella contra el CMS por violación a sus derechos civiles luego que Giménez le prohibió hablar en español con los padres que no hablaban inglés. Mateo declinó hacer comentarios sobre su caso por recomendación de sus abogadas.
Mateo es una ciudadana naturalizada de origen nicaragüense que vive en Estados Unidos hace 24 años y está casada con un cubano con quien tiene tres niños.
Algunas madres latinas que recogían a sus hijos a la salida de la escuela declararon que son ignoradas por la directora, y que deben llevar su propio intérprete para poder hablar con el personal escolar.
Las madres dijeron, que la escuela cuenta con otra secretaria bilingüe a la que tampoco se le permite hablar español con ellas.
Con la llegada de una nueva directora en julio de 2008, Mateo dijo que en una reunión ésta anunció al personal de la escuela que no “podían hablar más en español”.
La querella describe un incidente en particular en el cual Mateo no pudo ayudar a una madre hispana que llegó llorando a la dirección quejándose de que alguien había molestado a su hijo de 7 años.
Aunque Mateo se quejó con las autoridades escolares, solicitó una cita con el superintendente, Peter Gorman -que nunca se llevó a cabo- y pidió ser transferida a otra escuela, fue finalmente despedida el 24 de septiembre de 2008.
CMS no realizó comentarios sobre la demanda, que asciende a más de 250,000 dólares, pero reafirmó que no tiene ninguna política que prohíba a sus empleados hablar español.






